Reglas de reversi - Cómo jugar

Reversi se juega colocando fichas en un tablero de 8×8 y volteando líneas enteras del rival que queden encerradas.

Tablero y apertura

El tablero tiene 64 casillas. La posición inicial ya contiene cuatro fichas centrales: blancas en d4 y e5, negras en e4 y d5. Empieza Negro. Las columnas van de a a h y las filas de 1 a 8, con a1 arriba a la izquierda en este tablero. Fuera de esas cuatro fichas, todas las casillas empiezan vacías.

Una ficha colocada no se desplaza nunca. Sin embargo, su color puede cambiar cuando queda atrapada por una jugada posterior. Negro y Blanco alternan turnos mientras existan jugadas legales; no hay una apertura especial adicional, compensación de puntos ni una regla de intercambio.

Cómo hacer una jugada legal

Solo puedes colocar una ficha propia en una casilla vacía si con ella encierras una o más fichas contrarias. Desde la casilla nueva, mira en horizontal, vertical y las dos diagonales. En una dirección válida debe haber una fila continua de fichas rivales y, al final de esa fila, una ficha de tu color. No puede haber una casilla vacía en medio.

Una ficha rival cercana no basta. Si no hay una ficha tuya detrás de ella en la misma línea recta, no puedes jugar ahí. Una misma colocación puede cerrar varias direcciones y entonces se voltean todas las líneas encerradas. Está prohibido colocar una ficha que no voltee ninguna ficha rival.

Voltear las fichas encerradas

Tras colocar una ficha legal, todas las fichas rivales continuas entre la nueva ficha y tu ficha de cierre cambian a tu color. La línea se detiene en la primera ficha propia; las fichas que estén más allá no cambian. Una casilla vacía también detiene la línea. Primero se aplican todos los volteos de la jugada y luego se comprueba el turno del rival.

Por eso el marcador puede variar mucho. Una jugada que voltea seis fichas añade una ficha y convierte seis del rival. El cambio es normal y no concede puntos extra: solo modifica cuántas fichas de cada color hay actualmente en el tablero.

Pases obligatorios

Si el jugador al que le toca no tiene ninguna casilla legal, debe pasar. Aquí el pase es automático; no puedes pasar por voluntad propia si existe siquiera una jugada que voltee fichas. Si el rival sí dispone de una jugada, juega de nuevo quien acaba de mover después de ese pase. Un pase no significa por sí solo que la partida haya terminado.

Revisa todo el tablero antes de concluir que no hay movimiento. Una jugada que voltea solo una ficha sigue siendo obligatoria. No existe oferta de tablas, regla de repetición ni una fase distinta que reemplace las reglas normales de encierro.

Final y puntuación

La partida termina cuando ninguno de los dos colores tiene una jugada legal. Suele ocurrir al llenarse el tablero, aunque también puede quedar alguna casilla vacía que no permita encerrar una línea para nadie. Cuenta entonces las fichas negras y blancas. Gana quien tenga más fichas de su color; si las cantidades son iguales, hay empate.

No se puntúan territorios, esquinas ni bordes de forma adicional. Las esquinas son valiosas en estrategia porque no pueden voltearse desde fuera del tablero, pero al final cuentan exactamente como una ficha. El resultado es el recuento final después de la última jugada legal o de los pases necesarios.

Preguntas frecuentes sobre las reglas de reversi

¿Puedo jugar junto a una ficha rival sin voltearla?
No. Toda jugada debe encerrar y voltear al menos una ficha rival.
¿Una jugada puede voltear varias líneas?
Sí. Se voltean todas las líneas horizontales, verticales y diagonales que la nueva ficha haya encerrado.
¿Puedo pasar si tengo una jugada mala?
No. Solo se pasa cuando no existe ninguna jugada legal.
¿El tablero lleno siempre termina la partida?
Sí, porque no queda ninguna casilla para jugar; también puede terminar antes si nadie puede voltear una línea.
¿Cómo se resuelve un empate?
Si Negro y Blanco terminan con el mismo número de fichas, la partida queda empatada.

Practica las reglas en el tablero

Usa las jugadas legales marcadas para seguir cada encierro y observa el cambio después de cada volteo.